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jueves, 23 de diciembre de 2010

La Línea Antigua- 5º Capítulo- 2 veces

Una corriente de aire entraba con una gran fuerza que agitaba mis cabellos. Llevaba tal cabreo que todo me molestaba, y por eso, con rabia me colocaba los pelos en su sitio. Mi billete de salida al exterior estaba a solo 2 estaciones y me daba igual el otro impresentable y sus proposiciones...:
Solo había 1 palabra que me haría recordar todo lo sucedido y él la había pronunciado sin querer...
Amor...
Y yo no lo había pensado 2 veces, me marché sin que el se diera cuenta. Me encontré con una señora de la limpieza, que tenía toda la pinta de ser del siglo XIX, y vi mi oportunidad de preguntarle por donde iba a la salida. La señora me miró de reojo y me "checkeó" de arriba a abajo.
-Te faltan 2 paradas para el final... ¿Cómo es que no vas con el pequeño Robb?
Dudé un instante:
-Dijo que me encontraría al final, porque tenía que resolver unos asuntos..eh.. especiales.
Seguí mi destino sin parar hasta que, una vez dentro del tren, una criatura extraña se acercó a mi (parecía haber salido de la nada) pegando saltitos.
-Señorita Susannah, Robbert Dacious la está buscando por todas partes- dijo con voz ahogada.
-Dile a Robbert que no se moleste en buscarme porque no voy a seguirle y además, dile que es un mentiroso sin remedio y que, jamás le perdonaré...
-¡SEÑORITA!-me cortó- ¡Haga el favor de seguirme!
El tren pegó un frenazo tremendo y salí disparada hacia un lado.
-¡Aaaah!
Las puertas se abrieron y el bicho salió del tren. Yo le seguí y no se como. Mis piernas andaban solas y el bicho se volvía a veces para mirarme y una sonrisa malévola asomaba en su boca. De pronto, todo se apagó.
CONTINUARÁ

viernes, 17 de diciembre de 2010

La Línea Antigua- 4º capítulo- ¿Qué pasaría si me enamorase de ti?

No llevaba ya la cuenta de todas las veces que habíamos subido y bajado de un tren. No era importante, mi único objetivo era Robbert, nada más. El metro ya no se parecía nada, en absoluto, a como lo era al principio. Era un vagón antiguo y demasiado elegante, no como los de la actualidad. Seguía conectando de esa forma telepática con Rob y seguía conociendo cosas sobre él, pero yo ya no sabía quien yo era. No sabía ni siquiera que me llamaba Susannah, que tenía 16 años y qué hacía allí exactamente. Mi mundo era reducido a un universo de Rob. Le había dejado de preguntar la hora y todas esas cosas en las que no caía al principio. Sabía que era la misma hora a la que llegué 17:30, como marcaba en mi estropeado reloj. Por ahora nada interesante había ocurrido.
Llegamos a una estación distinta a todas, en la que, un señor bigotudo y calvo, se hallaba en una cabina de información. Robbert me agarró del brazo como si fuera un trozo de gelatina y me llevó a rastras hasta delante del señor bigotudo.
-Mark, te dije que la traería sin memoria.
-Niño, te estás enfrentando a un desafío enorme. Tu padre está que no puede con tigo. Sería todo más fácil si colaboraras para que la línea nueva funcione.
Rob empezó a reirse.
-1º-Ya no soy un niño pequeño.
2º-La línea antigua serviría perfectamente si papá quisiera arreglarla.
CONTINUARÁ

martes, 14 de diciembre de 2010

La Línea Antigua-3er capítulo- & pierdo la libertad..

Dentro de un vagón poco iluminado y con olor a perro mojado viajábamos Robby y yo. Mi memoria se había nublado y recordaba poca cosa, únicamente que llevabamos 2 días viajando en tren y sin pronunciar una palabra. Solo nos mirábamos durante horas a los ojos, tanto mirarnos hacía que estableciésemos una especie de conexión que no entendía mucho. Era como si me enviara archivos de su vida, como un ordenador a un telefono móvil por USB. De vez en cuando, telepáticamente le preguntaba como había llegado hasta allí. Él me miraba, me sonreía y respondía telepáticamente también:
"Vives aquí desde siempre"
Yo nunca me lo terminaba de creer, la sensación de desconfianza aumentaba cada vez que le preguntaba la hora.
"Es la misma hora a la que llegaste..."
Yo me quedaba como si me hubieran pegado una torta en la cara. Mi reloj se había parado hacía tiempo, y ponía todo el rato las 17:37.
Justo en el momento que pensaba que ya no podría aguantar más dentro de ese horrible tren, se detuvo y la inercia del frenazo me lanzó contra Robby. Tan misterioso que era el chico pero cuando me sonreía era como ver a un ángel volar. Así que sonrió justo cuando estaba pegadísima a él. Una inclinación por su parte y nuestros labios se juntarían.
No pasó nada.
Las puertas se abrieron y Robby tiró de mi hacia fuera.
En voz baja dijo, por fin, después de mil siglos:
-Doscientas veintidós paradas más y terminaremos la línea antigua.
-¿Perdona?
CONTINUARÁ

sábado, 11 de diciembre de 2010

La Línea Antigua- 2º capítulo- Robbert

Llegando al punto del pánico, comencé a andar. Mis pies resonaban contra el suelo como si estuvieran golpeando una cacerola con un cucharón. Un rayito de luz de la tarde entraba por una rendija. En ese rayo se veían cumulos de polvo. Nada más que eso creaba visión en la putrefacta estancia. ¿Pero cómo iba a ser ese sitio el andén 4? Si por ahí no iba a pasar ni un solo tren. El hierro de las vías estaba oxidado y prácticamente negro. Seguía haciendo ese horrible frío que podría matar dos veces a un muerto. Yo iba bastante bien abrigada por el frío que hacía en el exterior....pero, un momento, ¿cómo es que entraba un rayo de sol si fuera estaba totalmente nublado? ¿Se habrían retirado las nubes? Imposible. Un crujido. Me volví en redondo. No había nadie...Humm, extraño.. Otro crujido. ¡Pasos! Alguien me vigilaba, quizás la misma persona que había "instalado" rápidamente la puerta y la había cerrado también. ¡Ajá! Una sombra. Aunque temblaba de pies a cabeza por, a parte del frío, el miedo, me acerqué al lugar donde estaba la sombra.
-Por fin-dijo una voz de chico, que provenía de la sombra.
Sorprendida le solté:
-¿Perdona? ¡Me has asustado!
Su risa tímida resonó por el andén.
-Esperaba que te asustaras, pero, por fin has llegado. ¿Cómo te llamas?
Le miré cómplice pero confié.
-Soy Susannah, ¿tú?
-Llamame Robby.
-Robby, ¿de Robbert?-pregunté con curiosidad.
-Claro, ¿de qué va a ser si no?
-De Robbin, por ejemplo.
-Ya pero Robbin no tiene sentido acortarlo en Robby.
-Bueno, me da igual. Oye, ¿qué es este sitio? ¿Una secta o algo parecido?
CONTINUARÁ

La línea antigua- 1er capítulo- atrapada

Un día de estos que son grises como las piedras, iba a estudiar a casa de mi amiga Sylvia. Era la 1ª vez que cogía el metro porque siempre me había asustado mucho ir bajo tierra y tal. Así que ese día me decidí completamente a superar esa fovia tonta. Sylvia me había aconsejado que cogiese el metro porque los autobuseros estaban en huelga. Aún no me creo que la hiciese caso. Pero gracias a que se lo hice, mi vida dio un vuelco. Puede sonar a estupidez, ya lo creo que si, pero es verdad al 100 por 100.
Bajé por las escaleras de la boca del metro y piqué el billete en las maquinitas esas del principio. Anduve con decisión hasta las entradas al andén. ¡Ups! ¡Había tantas! Pregunté a dos señoras que pasaban por allí:
-Perdonen, ¿cuál de las entradas es la que lleva al andén 4?
Las señoras se miraron dubitativas entre sí.
-La última, niña.
-Gracias-les dije con una sonrisa.
Me dirigí a la última entrada y estaba muy oscuro todo. El andén parecía viejo y abandonado, pero cuando me quise dar cuenta, detrás de mi se había cerrado un puerta, que, que yo supiese, no estaba ahí antes. Me empecé a asustar, porque intenté abrir la puerta pero no cedía. Suspiré y de mi voca salió una espesísima nube de vaho. ¡Qué frío me estaba entrando! El vello de la nuca se me erizaba y los huesos me dolían.
CONTINUARÁ